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Guías para coleccionistas

Cómo limpiar discos de vinilo… sin dañarlos

Cepilla el disco en seco antes de cada escucha, y lávalo solo si acaba de llegar a casa o está visiblemente sucio. El método de los archivos, en casa.

Un disco de vinilo se seca de pie en un escurridor, junto a un cepillo de limpieza, un paño de microfibra doblado y fundas interiores nuevas.

En resumen

  • Cepilla el disco en seco antes de cada escucha; lávalo solo si acaba de llegar o está visiblemente sucio.
  • Un lavado pide agua destilada, unas gotas de detergente suave, un buen aclarado y la etiqueta seca.
  • Nunca uses alcohol en un disco de 78 rpm, ni un líquido limpiador que no diga qué contiene.
  • Seca del todo un disco lavado antes de guardarlo en una funda interior nueva de polietileno.
  • Una máquina de limpieza se gana su sitio cuando lavar a mano retrasa discos que quieres escuchar.

El disco llegó a casa desde un cajón de segunda mano con pelusa gris en el borde y una funda reblandecida en las esquinas. En la primera escucha crepita como una hoguera. ¿Dañado, o solo sucio? Bien puede ser suciedad, y la suciedad se va, siempre que la limpieza no haga daño por su cuenta. El método de los archivos se puede reducir a la escala de una cocina: quitar el polvo en seco antes de cada escucha, lavar un disco solo si es nuevo para ti o está visiblemente sucio, y después secarlo del todo y darle una funda interior nueva.

Cuándo un disco necesita limpieza, y cuándo no

El polvo en el surco causa clics y chasquidos. En un LP las partículas tienen más o menos el tamaño de la punta de la aguja, y el vinilo se carga de electricidad estática, que atrae el polvo y lo retiene en el surco. Bajo la aguja ese polvo es además abrasivo: apretado contra las paredes del surco puede marcarlas para siempre, y los discos sucios también gastan antes la propia aguja, según Ortofon.

Limpiar importa, pues, aunque limpiar más no es mejor. Los archivos limpian cada disco una vez, cuando entra en la colección, y lo revisan de nuevo antes de reproducirlo. El Instituto Canadiense de Conservación pone el contrapeso: limpiar solo lo que está sucio, porque una limpieza frecuente o descuidada puede causar más problemas que dejar el disco como está.

En la frecuencia es donde las fuentes se separan. Ortofon dice que hay que quitar el polvo antes de cada escucha; una guía de 1996 de la Biblioteca Nacional de Canadá, escrita para archivos con máquinas de limpieza, dice que se limpie antes de cada reproducción; los conservadores dicen que solo cuando esté sucio. Leídas juntas, vienen a decir esto: quita el polvo antes de cada escucha, y lava un disco solo si es nuevo para ti o está visiblemente sucio. Es nuestra lectura de esas fuentes, no una regla que enuncie alguna de ellas.

La limpieza quita la suciedad, no el daño. El desgaste del surco por una aguja gastada o demasiado pesada es permanente, y las marcas con dibujo que dejan las viejas fundas de plástico en la superficie tampoco se van con el lavado; nuestra guía para leer el pasado de un disco usado antes de pagar trata ambas cosas. Lo que hace la limpieza es enseñarte lo que queda. Solo un disco limpio se puede juzgar con justicia, y cómo funciona el grading de vinilos cobra sentido cuando el polvo ya no estorba.

Antes de cada escucha: quitar el polvo en seco

Sujeta el disco por el borde y la etiqueta. Los dedos sobre los surcos dejan restos de piel que añaden ruido, atraen polvo y dan al moho de qué vivir.

Toma después un cepillo suave antiestático o de fibra de carbono y pásalo con ligereza siguiendo el surco, nunca cruzándolo. Los archivos piden cerdas más blandas que el disco y un movimiento que acompañe al surco, y según ellos los dispositivos antiestáticos ayudan en mayor o menor medida. Para el polvo suelto, la Biblioteca del Congreso sugiere aire comprimido en bote.

El cepillo tiene, eso sí, su límite. Lo que retiene el polvo es la estática, de modo que frotar en seco sobre todo lo cambia de sitio, y el roce de un paño puede cargar la superficie y traer el polvo de vuelta. Cepillar es mantenimiento. Una película gris, una huella de dedo o una zona pegajosa que resiste al cepillo necesita agua.

La aguja recibe el mismo trato en seco: un cepillo pequeño que va desde la parte trasera de la cápsula hacia la punta, nunca al revés ni de lado, y nunca con líquido de ningún tipo.

Lavar un disco sucio o de segunda mano

Lavar es la forma más eficaz de limpiar un disco, en palabras de la propia norma de los archivos, y no pide más que un fregadero o una mesa, una toalla y algo de paciencia. El método es el de los conservadores, y sus guías coinciden en lo esencial:

  1. Usa agua destilada, desionizada o desmineralizada a temperatura ambiente, nunca caliente. No deja depósitos minerales en el surco al secarse, y la temperatura ambiente le ahorra al disco un choque térmico.
  2. Añade unas gotas de detergente suave y sin perfume a unos litros de agua, sin llegar a hacer espuma. El agua sola no disuelve la grasa; el detergente sí.
  3. Mantén la etiqueta seca: trabaja solo sobre la zona con surcos, sin que el agua llegue al papel.
  4. Lava siguiendo el surco con un cepillo suave o un paño de microfibra, dando la vuelta al disco en lugar de frotar de través.
  5. Aclara a fondo con más agua destilada, para que no quede detergente en el surco.

Las recetas de los conservadores dan concentraciones exactas de tensioactivos de laboratorio. Son para laboratorios que disponen de esos productos; unas gotas de detergente suave son la versión doméstica.

Lo que nunca hay que usar

Para empezar, cualquier líquido que no diga qué contiene. La norma de los archivos es clara: una solución limpiadora que no declara su composición química no debería usarse en un disco, prometa lo que prometa la etiqueta.

Después, el alcohol en un disco de 78 rpm. Durante cerca de medio siglo los discos se hicieron habitualmente de goma laca y giraban a 78 rpm; el vinilo llegó en 1948 y era lo habitual en 1958. Los discos de goma laca y los de laca nunca deben tocar el alcohol, que puede corroerlos al contacto, y los materiales de los discos antiguos son difíciles de distinguir a simple vista. Así que trata cada disco de 78 rpm como algo distinto del vinilo.

En el propio vinilo, el alcohol es el punto donde las fuentes discrepan de verdad. La norma de los archivos admite el alcohol isopropílico para los depósitos grasos; Ortofon no recomienda disolventes de ningún tipo, ni en el disco ni en la aguja; y los métodos de lavado de los conservadores no usan ninguno. Nosotros no lo recomendamos. El método en el que todas las fuentes coinciden funciona sin él.

Secar, y una funda nueva

Sécalo del todo. Seca las dos caras a toques con un paño de microfibra, que no deja fibras en el surco, y luego pon el disco de pie en un escurridor hasta que esté seco por completo. Nunca devuelvas un disco húmedo a una funda: la humedad atrapada enmohece la funda, y el moho daña el disco.

Los discos limpios van a fundas interiores nuevas, y el polietileno blando es donde coinciden las guías de conservación. Evita el PVC, que puede manchar un disco a medida que su plastificante migra. El papel está en discusión: una guía de archivo descarta toda funda interior de papel, mientras que Ortofon sugiere el papel de arroz junto al polietileno. Si te gusta la funda interior impresa original, guárdala dentro de la carpeta y pon el disco en polietileno a su lado.

Quita el retractilado por completo, porque puede seguir encogiendo y alabear el disco. Luego guarda el disco de pie, nunca apilado en horizontal, lejos del calor y de la luz.

Cuándo merece la pena una máquina de limpieza

Una máquina de limpieza por aspiración hace el lavado y el secado en una sola pasada. Extiende el líquido por la superficie, lo aspira después del surco junto con la suciedad y deja el disco limpio y seco. Es, en palabras de la norma de los archivos, a menudo la forma más eficaz y eficiente de limpiar en húmedo, y Ortofon considera que merece tenerse en cuenta por la facilidad y la calidad del resultado. Los baños de ultrasonidos van más lejos: hacen vibrar una solución alrededor del disco para soltar la suciedad, y la norma de los archivos los sugiere para discos especialmente sucios o marcas tenaces como papel reseco.

Que necesites una depende del volumen, no de cuál sea la mejor máquina. Un puñado de discos de segunda mano al año es trabajo de fregadero, y sin prisa. Una máquina se gana su sitio cuando lavar a mano retrasa discos que quieres escuchar: cuando llegan a casa por cajas y esperan junto al fregadero antes de llegar al plato. La regla del líquido sigue valiendo. Entérate de qué contiene.

Y ahora, escucha

Limpio, seco y en una funda nueva, el disco suena sin polvo de por medio, y por eso este es el momento justo para valorar su estado. Lo que oíste, y el hecho de que está limpio, merecen quedar anotados junto a esa copia en Record by Record.

Preguntas

¿Hay que limpiar un disco nuevo?

Por lo general basta con un cepillado ligero antes de la primera escucha. Leerás que todo disco nuevo necesita un lavado antes de sonar; no encontramos ninguna fuente de archivo ni de fabricante que lo diga. La regla de los conservadores vale para los discos nuevos igual que para los viejos: lava lo que está visiblemente sucio y deja lo demás en paz. Si un disco nuevo sigue sonando áspero después de cepillarlo, un único lavado cuidadoso es un siguiente paso razonable.

¿Conviene escuchar un disco mojado para reducir los chasquidos?

Funciona en esa escucha, y lo pagas después. La norma de los archivos señala que la reproducción en húmedo puede reducir mucho los clics y los chasquidos, pero que cada escucha posterior en seco tiene más ruido de superficie que antes. También desaconseja reproducir con líquidos a base de alcohol, que pueden atacar los soportes del cantilever, el bracito que lleva el diamante. Lava el disco y sécalo; es mejor camino.

¿Y si un disco tiene moho?

Trátalo como un asunto de salud antes que de sonido. La norma de los archivos pide el máximo cuidado para no extender el moho a otros objetos, y consejo profesional antes de trabajar sobre un disco afectado; la Biblioteca del Congreso remite a conservadores especializados cuando hay moho en un disco. En casa, eso significa apartar el disco de los demás, no cepillarlo ni escucharlo, y preguntar a un especialista antes de lavarlo, sobre todo si esa copia te importa.

¿Cómo se limpia un disco de 78 rpm?

Con la menor cantidad de agua posible. Los viejos discos de 78 rpm suelen ser de goma laca, que a menudo lleva cargas absorbentes que se hinchan si quedan húmedas, así que cualquier lavado tiene que ser rápido y el disco secarse enseguida. El amoniaco queda descartado igual que el alcohol. Algunos discos antiguos no deberían tocar el agua: los agrietados o que se descascarillan, y los hechos con capas de papel o cartón. Ante la duda, cepilla en seco siguiendo el surco y pregunta a un especialista.

Fuentes

  1. iasa-web.org/tc04/microgroove-cleaning-and-carrier-restoration
  2. iasa-web.org/tc04/mechanical-carriers-cleaning-and-carrier-restoration
  3. iasa-web.org/tc05/38-cleaning-carriers
  4. nedcc.org/audio-preservation/cleaning-discs
  5. ask.loc.gov/preservation/faq/338799
  6. canada.ca/en/conservation-institute/services/preventive-conservation/guidelines-collections/caring-audio-video-data-recording-media.html
  7. cool.culturalheritage.org/byauth/st-laurent/care.html
  8. ortofon.com/pages/stylus-care
  9. ortofon.com/pages/protect-your-equipment
  10. ortofon.com/blogs/news/7-tips-for-caring-for-your-vinyl-record-collection
  11. en.wikipedia.org/wiki/Phonograph_record
  12. pspatialaudio.com/record_wear.htm
  13. londonjazzcollector.wordpress.com/buying-records-online/examining-a-vinyl-record/